Mi corazón se hace nudos
descifrando el por qué de mi dolor.
Porque estando desnudos
el frío rápidamente se torna calor.
Pero viendo desde lejos
y usando la razón,
se activan mis reflejos
y me tiembla el corazón.
Temo equivocarme
en mi decisión;
empiezo a centrarme
en la confusión.
Mi cerebro capta
cierta desilución,
no me siento apta
para esta relación.
Así que vuelvo a mirarte,
te escruto minuciosamente,
pero esta vez, en mi mente,
pierde sentido el amarte.