I'm just going around the world
loosing the rhythm of my steps,
sometimes almost falling down,
and others touching the ground.
My tears are my only company,
they're always there for me
when my heart is feeling empty
and my soul flees from me.
And there is no more than
the time letting all behind.
Not any sound or any smell
that can tell me I'm alive.
sábado, 19 de octubre de 2013
sábado, 10 de agosto de 2013
En espera del hombre del que me enamoré
Los
nervios me llenan de punta a punta, como si estuviese escondiendo algo. La
verdad es que lo único que se esconde entre mis venas y me hiela es el conjunto
de mariposas que simbolizan los síntomas de mi enamoramiento.
Dentro
de mi pecho se agita algo muy intenso que hace hormiguear cada rincón de mi
sangre. El tiempo no está de mi lado, y hace más lento cada instante. Me
pregunto si él estará sintiendo lo mismo.
Ya
no importa más, siento que revelo a todo el mundo, sin hablar siquiera, mis
ansias de que aparezca.
Necesito
recordarme a mí misma que por más veces que voltee a ver el reloj, el
transcurso del tiempo no cambiará. He de parecer una torpe ahora que mis
reflejos me fallan por habérselos agotado la impaciencia.
Miro
a cada lado, con el temor de mostrarme en ese estado ante sus ojos sin yo
saberlo. Y ahora finjo serenidad, quiero hacer creer que en estos momentos
estoy tan pasiva como si sólo estuviese esperando un camión con toda calma y
sin prisa.
Eso
no es cierto, se destruye mi interior con un bombardeo de emociones. No
importan ni el hambre, ni el dolor, ni la sed que pudiera sentir ahora. ¡Hay
tantas voces en mi cabeza gritándome que no alce la mirada! Eso es porque temo
al mirar el entorno notar que tú no estás. ¡Ay!, ¡pobre alma la mía! Mientras
tú has de avanzar calmado y seguro, ¡yo espero que el mundo me devore!
Y yo
prometo no volver a echar vistazo, y juro que aunque destroce el lápiz con que
escribo temblorosa, ni de broma marcaré las teclas que me dan acceso a tu voz.
Fuerza de voluntad es lo que necesito ahora para conservar mi dignidad.
Calma,
resiste, no mires; ya llegará… Y en el silencio se fundió mi tormento, cuando
él apareció.
martes, 6 de agosto de 2013
Musa
De esa
mujer que vive en mi pensamientos,
y
que de noche se convierte en mis sueños;
ella
que me tiene encantada, hechizada...
como
si a ella mi corazón le entregara,
como
si mis latidos le pertenecieran
y
los demás pensamientos se fueran.
Mantengo
su imagen en mis recuerdos
y con
ellos la ilusión de hacerla mía.
¿Qué
no daría por que llegara ese día?
Si
fuera mi alma, o si fuera mi vida,
cualquiera
de ellas, seguro lo valdría.
Porque
estoy tan loca por sus ojos esmeralda
y me
derrito admirando sus sensuales labios
imaginando
que algún día tocarían los míos
en
un vaivén de roses, sabores y texturas.
Ese
instante se tatuaría en mi espíritu
y
entonces yo te seguiría hasta el infinito
mendigando
cada uno de tus besos,
persiguiendo
el aroma de tu cuerpo.
Y es
que me deslumbra tu figura
con
esas curvas despampanantes
como
si fueses una obra de arte,
la
más divina y detallada escultura.
¡Oh,
amada mía! ¡Si supieras cuánto te deseo!
Es
tu voz tan celestial, el himno de mi alma;
tu
piel de porcelana, el centro de mi universo;
y
tú, la más hermosa, la musa de mis versos.
lunes, 17 de junio de 2013
Amor Imposible
Juré que aquella
sería la última vez.
Y me tienes aquí,
de nuevo a tus pies.
Es curioso cómo
no logro evitar
que en mis sueños
te vuelvas a colar.
Y estando despierta
no dejo de pensar
lo hermoso que sería
escucharte cantar.
La ironía me tiene presa:
me traes vuelta de cabeza
cuando tú ni te imaginas
que soy yo quien te alucina.
Ojalá fuera tan fácil
pretender olvidar
que muero por ti
y dejar de suspirar.
No tiene ningún caso
que te venga a confesar
cómo agitas mi pecho
y aceleras mi palpitar.
Pues sé que para ti
sólo soy una amiga
y que de otra forma
tú jamás me verías.
lunes, 1 de abril de 2013
Ojos de esperanza
Un día me miré al espejo
y pude ver en mi reflejo
que mis ojos se aclaraban
mientras mi alma despertaba.
Tomaban el color
de la naturaleza;
se apreciaba en ellos
mi amor por la belleza.
Se volvieron ventanas
que asomaban al cielo,
porque en sus miradas
se mostraban luceros.
Pero hoy en día
queda poco de eso
y me temo que,
conforme envejezco,
se agote mi esperanza,
se esfume mi fe,
y se ausente el color
que da vida a mi ser.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)