domingo, 8 de abril de 2012

La oscuridad me envuelve


Cuando todo mi dolor 
desemboca en un perfecto verso,
un ritmo macabro cubre 
la atmósfera en la que pienso.


Surgen remolinos 
donde vuelan mariposas,
espinas venenosas 
brotan de las rosas.


Nada vuelve a ser como antes era:
el mundo de las sombras me espera.
Tras una puerta gigantesca dos caballos 
relinchan y resuenan sus pasos;


la luz del fondo brilla como nunca
hasta que todo se oscurece,
 siento una mano fría en la nuca
y mi cuerpo se estremece.

Me ha llegado la hora 
de atravesar la división;
en el mundo de los vivos, 
tuve una aparición:


 De un demonio que me 
deseaba entre sus garras.
Ahora rezo porque alguien 
escuche mis plegarias.


Tengo miedo, no sé a dónde ir,
en lo profundo del infierno
no me espera un grato porvenir,
sino puro sufrimiento eterno.

Estoy destinado a morir
de una forma trágica,
por consecuencia de vivir
una vida mágica.

El lado oscuro me absorbe
el espíritu y el alma,
sin nada que le estorbe,
sin dificultad me acaba…

¿Qué es esto?
¿A dónde he ido?
Todo está en blanco,
creo que he perdido…

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